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Declaración
de Caracas <
Enero
de 2006
OTRA
INTEGRACION
ES URGENTE, POSIBLE Y NECESARIA
Nosotros,
ciudadanas y ciudadanos de Nuestra América, organizados
en redes e instituciones que trabajan por la defensa y ampliación
de los derechos en nuestras sociedades, preocupados por el
presente y el futuro de la región, nos encontramos
durante el VI Foro Social Mundial para examinar las condiciones
en que es posible avanzar hacia una genuina integración
que se base en el respeto a la dignidad y los derechos de
los pueblos, en el reconocimiento de que las personas, mediante
sus representaciones colectivas, son sujetos de poder en las
decisiones sobre políticas nacionales y regionales.
CONSTATAMOS
que América Latina vive un nuevo tiempo. El agotamiento
del esquema neoliberal y la insatisfacción creciente
con sus impactos en la vida de las mayorías están
abriendo paso a gobiernos más sensibles a los intereses
populares. Esta nueva situación, que se acelera a partir
del año 2000, nos ofrece señales del surgimiento
de nuevos actores políticos, como se puede ver en la
elección presidencial -que saludamos- de un indígena,
Evo Morales, en Bolivia, y de una mujer, Michelle Bachelet,
en Chile.
VALORAMOS
la vigorosa movilización social en curso por la defensa
de los bienes comunes, contra la privatización de lo
público y en favor de modelos económicos orientados
al bienestar de las mayorías. La dinámica de
los movimientos sociales ha transformado el campo político
al redefinir el sitio desde el cual se produce la política,
al modificar la forma de hacerla y al incluir nuevos rostros
en el escenario público.
IDENTIFICAMOS
este momento como una oportunidad que se ofrece a la ciudadanía
organizada, a los partidos comprometidos con los intereses
sociales y a los gobiernos de nuevo tipo, para lograr profundos
cambios en la cultura y los sistemas políticos, tendientes
a la democratización del poder y al control ciudadano
del Estado y de los actores que se rigen por la lógica
del mercado. Esta oportunidad tiene límites pues enfrenta
poderosos intereses que podrían reaccionar con agresividad.
AFIRMAMOS
el derecho de los pueblos a un desarrollo basado en la inclusión
social y el respeto a los derechos económicos, sociales,
políticos, culturales y ambientales, en la preservación
de nuestro patrimonio cultural y natural, en un control de
los recursos naturales y energéticos que asegure el
bienestar de las generaciones presentes y futuras
APRECIAMOS
el surgimiento de una ciudadanía que sobrepasa los
cercados nacionales. Dicha ciudadanía se expresa a
través de redes, coaliciones, plataformas y articulaciones
donde participan movimientos sociales y organizaciones no
gubernamentales, que defienden los bienes públicos,
propagan el impulso democratizador y la internacionalización
de ideas, iniciativas y luchas progresistas.
OBSERVAMOS
que los derechos vienen siendo recortados en razón
de fronteras nacionales y campea la discriminación
y exclusión por raza, origen, sexo, opción sexual
o nacionalidad, por lo que los ciudadanos de Nuestra América
están lejos de vivir como iguales. Esta situación
afecta principalmente a millones de migrantes, refugiados
y desplazados que sufren la negación de derechos esenciales
cuando merecen un trato acorde con su dignidad, al margen
de la situación documentaria o jurídica.
EVALUAMOS
que la integración es hoy un campo de contienda en
el que se enfrentan distintos proyectos sociales. El actual
proyecto hegemónico integra ante todo los mercados,
se desarrolla en función de las grandes corporaciones
y del capital financiero, desconoce lo social, viola los derechos
humanos y se impone a espaldas de nuestras sociedades. La
integración hegemónica sacrifica la dignidad
de las personas ante la acumulación de capital que
incrementa la miseria, marginaliza regiones enteras y torna
inviable la convivencia civilizada.
RECONOCEMOS
que al proyecto hegemónico se contrapone una integración
abierta a la participación decisiva de la ciudadanía,
que respeta las identidades culturales y los derechos colectivos,
las formas de organización y de vida de los pueblos
originarios y las comunidades afrodescendientes como sujetos
colectivos de derechos, que pone la dignidad de las personas,
la solidaridad y la cooperación, por encima de los
intereses económicos y de las razones de Estado, que
postula economías para la soberanía nacional
y el bienestar general.
PERCIBIMOS
que este tiempo favorece nuestra actuación en tanto
fuerzas organizadas para la defensa y ampliación de
los derechos. Sin embargo, son necesarios pasos más
audaces que aseguren la democratización de la democracia,
amplíen el ejercicio de la ciudadanía y posibiliten
un papel autónomo de nuestros países y nuestra
región en el concierto internacional.
LAS
ORGANIZACIONES, REDES, INSTITUCIONES Y CIUDADANOS DE NUESTRA
AMÉRICA:
NO ACEPTAMOS MÁS las imposiciones del poder
económico que subordina a nuestros países y
produce, mediante sus políticas públicas, la
concentración de la riqueza y el consiguiente incremento
de la desigualdad y la pobreza.
NO
ACEPTAMOS MÁS los dictados de los países
ricos, de las instituciones de regulación internacional
y de los gobiernos que sacrifican la vida, y en especial a
los pueblos indígenas y afrodescendientes, a los migrantes,
mujeres, niños y personas de escasos recursos, al medio
ambiente y a la misma posibilidad de un futuro mejor, en aras
del crecimiento económico y de la acumulación
capitalista.
NO
ACEPTAMOS MÁS que los pueblos indígenas
sean privados de sus derechos, que se violenten sus territorios,
se los despoje de sus recursos naturales, se les arrebate
su derecho a un desarrollo propio y se desestructuren sus
sociedades para incrementar la masa de los pobres del continente.
NO
ACEPTAMOS MÁS que doscientos veinte millones de
latinoamericanos vivan en la pobreza absoluta, sin gozar de
los derechos que les aseguran una vida acorde con su condición
de seres humanos, ni que a trece millones de migrantes y desplazados
se les prive de sus derechos por no tener un papel, o que
otros treinta y tres millones de migrantes, refugiados y desplazados
vivan en condiciones de pobreza y marginalidad.
NO
ACEPTAMOS MÁS que las leyes se utilicen para restringir
la libertad de movimiento de los ciudadanos por nuestro continente,
como las recientes leyes de Seguridad Fronteriza de los Estados
Unidos o de Migración y Extranjería de Costa
Rica, que violan los Derechos Humanos reconocidos internacionalmente.
NO
ACEPTAMOS MÁS la destrucción de lo público
y el secuestro de la política por elites que no tienen
otro interés que su propio beneficio y por ello se
someten a los intereses del capital transnacional, arruinan
los avances democráticos conquistados y transforman
la democracia en un mero instrumento de control social y manipulación
de conciencias.
NO
ACEPTAMOS MÁS que la perversión de lo privado
y la cultura patriarcal hagan a mujeres y niñas víctimas
de la violencia doméstica, del tráfico y trata
de personas, les impida el disfrute de sus derechos sexuales
y reproductivos, las limite en sus derechos políticos
y civiles y las confine al trabajo doméstico y el cuidado
familiar.
NO
ACEPTAMOS MÁS que en materia de integración
las iniciativas de los gobiernos se pauten según los
intereses de las grandes corporaciones y del sistema financiero
internacional, operando sólo en la lógica de
la ampliación de mercados.
NO
ACEPTAMOS MÁS la corrupción como instrumento
de gobernabilidad y tampoco la impunidad que estimula, contamina
y difunde estas prácticas en las formas de sociabilidad,
en el sistema político y de los aparatos de gobierno,
NO
ACEPTAMOS MÁS que se destruya el derecho inalienable
de los pueblos a decidir sobre su destino y que se asigne
a las mayorías una ciudadanía de segunda clase,
criminalizando a sus organizaciones y hasta encarcelando a
sus representantes por encarnar la aspiración a ser
sujetos de su propia historia.
NUESTRO
CONTINENTE Y LOS PAÍSES QUE LO CONFORMAN, TIENEN DERECHO
A UNA INTEGRACIÓN SOBERANA Y AUTÓNOMA, EXPRESION
DE LAS ASPIRACIONES DE LIBERTAD, JUSTICIA E IGUALDAD DE LAS
MAYORÍAS.
POR
LO ANTERIOR, ASUMIMOS LOS SIGUIENTES COMPROMISOS:
NOS
PROPONEMOS
actuar conjuntamente en la construcción de una cultura
y una ética democráticas, en las que la ciudadanía
se asuma propositiva y ejerza control social como responsabilidades
en la acción pública, a la vez que desempeñe
un rol central en el sistema político que incluye partidos
y gobiernos.
NOS
PROPONEMOS luchar, desde nuestras organizaciones, por
una profunda reforma política, tanto de los partidos
como de las instituciones públicas. Ello parte de reconocer
el carácter jerárquico, vertical, centralista,
patriarcal, y autoritario de nuestra cultura política
y superar estas taras mediante la descentralización
y la socialización del poder, la implementación
de mecanismos participativos de decisión como los referendos
y plebiscitos, la realización de las consultas a los
pueblos indígenas de acuerdo al Convenio 169 de la
OIT, además de crear nuevas formas de decisión
colectiva.
NOS
PROPONEMOS luchar por el derecho a la información
y el acceso a la información pública como herramienta
para la educación política y por la democratización
y el control social a los medios de comunicación, como
condición esencial para la vida democrática
y el ejercicio de la ciudadanía.
NOS
PROPONEMOS una integración de sociedades que superen
la exclusión que segrega y discrimina, que busquen
el desarrollo integral en tanto derecho humano, como despliegue
de todas las potencialidades de las personas, las comunidades
y los pueblos, las regiones sin excepción y de nuestras
naciones en su conjunto, sociedades que aseguren a todos sus
miembros el cabal disfrute de sus derechos individuales y
colectivos.
NOS
PROPONEMOS construir sociedades y estados laicos respetuosos
de la diversidad y garantías del pluralismo, en los
que ninguna idea se imponga como un apriori y en los que sea
posible desarrollar todas las dimensiones del ser humano en
un ambiente de tolerancia.
NOS
PROPONEMOS que nuestras economías crezcan en función
de realizar los derechos de la gente, de garantizar la soberanía
de nuestras naciones y de posibilitar la existencia de sociedades
y Estados de verdad democráticos. Ello supone privilegiar
la producción sustentable y el trabajo, promover el
desarrollo científico y tecnológico, generar
equilibrios entre los sectores de la economía y las
regiones en cada país y entre las diferentes culturas
que los pueblan a través de la redistribución
de la riqueza y las oportunidades. Un desarrollo que signifique
equilibrio entre los países de la región --sobre
la base del reconocimiento de las diferencias, las asimetrías
y las especificidades, desde la solidaridad y la complementariedad.
Tal modelo de desarrollo debe fortalecer el mercado interno,
constituir formas de economía solidaria, promover mercados
alternativos y utilizar de manera racional los bienes comunes
para asegurar el bienestar de las mayorías.
NOS
PROPONEMOS que los Estados latinoamericanos accedan por
fin a la condición de instrumento de los intereses
generales y por lo tanto subordinen la economía a la
política democrática y propicien un nuevo modelo
de desarrollo, entendido como el disfrute de todos los derechos
civiles, políticos, económicos, sociales, culturales
y ambientales, en el marco de la equidad, de la justicia y
la sustentabilidad.
NOS
PROPONEMOS reafirmar la identidad latinoamericana como
constelación de múltiples y diversas identidades
llamadas a potenciarse en la confluencia con los distintos
torrentes del mundo contemporáneo pero sabedoras de
su propia significación. Este reencuentro de América
Latina consigo misma es precondición de una integración
auténtica e implicará un renacimiento que despierte
las energías de la región, inspire la democratización
de nuestros Estados y aliente la búsqueda de sociedades
más justas y equitativas.
NOS
PROPONEMOS fortalecer los movimientos sociales y las redes
que se movilizan en procura de los derechos y en ejercicio
de la ciudadanía. Esto implica articularse, construir
agendas comunes y actuar de manera conjunta en los escenarios
nacional e internacional como factor de democratización
a todos los niveles. Implica también construir instrumentos
y mecanismos que los fortalezcan en sus organizaciones y capacidad
propositiva.
NOS
PROPONEMOS un trabajo de educación ciudadana entendida
como educación política, que permita la auto-valoración,
la inclusión y el fortalecimiento de la organización
de hombres y mujeres, la superación de la historia
de dominación en la que a la mayoría de los
latinoamericanos le fue asignada la condición de ciudadanos
de segunda categoría.
Porque
comprendemos nuestro papel central en la construcción
de la esperanza, de una nueva cultura política y de
una institucionalidad realmente democrática que garanticen
un futuro con equidad y justicia para las generaciones actuales
y las por venir, invitamos a todas las redes, organizaciones
y movimientos sociales a participar y articularse en un movimiento
de movimientos que construya una ciudadanía latinoamericana
y procure otra integración como propósito urgente,
posible y necesario.
Caracas,
enero de 2006
Redes
Internacionales
ARTICULACIÓN
FEMINISTA MARCOSUR - AFM
ASOCIACIÓN LATINOAMERICANA DE ORGANIZACIONES DE PROMOCIÓN
- ALOP
CENTROAMERICA POR EL DIALOGO - CAD
COMITÉ LATINOAMERICANO PARA LA DEFENSA DE LOS DERECHOS
DE LA MUJER - CLADEM
CONSEJO DE EDUCACIÓN DE ADULTOS DE AMÉRICA LATINA
- CEAAL
COORDINADORA REGIONAL DE INVESTIGACIONES ECONÓMICAS
Y SOCIALES - CRIES
FEDERACIÓN INTERNACIONAL DE DERECHOS HUMANOS - FIDH
GRUPO SUR
OBSERVATORIO CONTROL INTERAMERICANO DE LOS DERECHOS DE LOS
MIGRANTES - OCIM - PIDHDD
ORGANIZACIÓN REGIONAL INTERAMERICANA DE TRABAJADORES
- ORIT
PLATAFORMA INTERAMERICANA DE DERECHOS HUMANOS, DEMOCRACIA
Y DESARROLLO - PIDHDD
Redes
nacionales que suscriben
ASOCIACIÓN
BRASILERA DE ONG - ABONG
ASOCIACIÓN CHILENA DE ONG - ACCIÓN
ASOCIACIÓN NACIONAL DE CENTROS DE INVESTIGACIÓN,
PROMOCIÓN SOCIAL Y DESARROLLO - ANC, Perú
ASOCIACIÓN POLÍTICA DE MUJERES MAYAS - MOLOJ,
GUATEMALA
CONFFEDERACIÓN NACIONAL DE COMUNIDADES DEL PERÚ
AFECTADAS POR LA MINERÍA - CONACAMI
COALICIÓN DE ONG DE DERECHOS HUMANOS - PIDHDD, Venezuela
CONVERGENCIA DE ORGANISMOS CIVILES A.C., México
ENCUENTRO DE ENTIDADES NO GUBERNAMENTALES DE DESARROLLO, Argentina
PLATAFORMA DHESC BRASIL
PROGRAMA MERCOSUR SOCIAL Y SOLIDARIO - SEPA, Paraguay
UNIÓN NACIONAL DE INSTITUCIONES PARA EL TRABAJO DE
ACCIÓN SOCIAL - UNITAS, Bolivia
Organizaciones
nacionales que suscriben
APDH
- PIDHDD, Ecuador
APRODEH - FIDH, Perú
CAIDH - FIDH, Guatemala
CEDAL - ALOP, Perú
CENID - FIDH, Nicaragua
CENTRO DE SERVICIO POPULAR - GSCESAP , Venezuela
CENTRO FLORA TRISTAN, Perú
CESAP - SINERGIA, Venezuela
CODEHUPY - PIDHDD, Paraguay
COLECTIVO DE ABOGADOS JOSE ALVEAR RESTREPO - FIDH, Colombia
COMISIÓN ARGENTINA DE JURISTAS - FIDH
EFIP - PIDHDD, Venezuela
ESPACIO DESC - PIDHDD, México
FASE - Brasil
FUNDACIÓN PERSEU ABRAMO, Brasil
INDIA - PIDHDD, Venezuela
PET, Chile
PROYECTO DE DESARROLLO SANTIAGO - PRODESSA, Guatemala

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