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(04/02/10) La Licencia Previa de la Usina Hidroeléctrica de Belo Monte, en el Río Xingu (Pará, Brasil), concedida ayer (1 de febrero) por el Instituto Brasilero de Medio Ambiente y Recursos Naturales Renovables (Ibama) dejó a activistas e indígenas preocupados e indignados. Mañana (3), el presidente del Consejo Indigenista Misionero (Cimi) y el Obispo de Xingu, Dom Erwin Kräutler, van a reunirse en Brasilia con el presidente del Ibama, Roberto Messias, para demostrar la indignación y la insatisfacción con la decisión tomada por el órgano.
Según Roberto Liebgott, vice-presidente del Cimi, la reunión del Consejo con el Ibama ya estaba marcada antes del anuncio y ayer y su objetivo era discutir el asunto. Según él, el Ibama se había comprometido a conversar antes del diálogo. "A pesar de haberse comprometido a conversar antes, ayer él [el Instituto] anunció la subasta para la obra", afirma. Para Liebgott, la actitud del Ibama muestra que las autoridades no tienen interés en debatir los puntos negativos de la obra. "Hubo, una vez más, el no cumplimiento del diálogo, del establecimiento del debate que presentase la oposición de las obras del PAC {Programa de Aceleración del Crecimiento]", comenta. En su opinión, independiente del diálogo, el Gobierno Federal está empeñado en construir la Usina y, por ello, tal obra será realizada sin llevar en cuenta a las personas afectadas. "Hay una escenificación del Gobierno Federal para convencer a la gente de que hay diálogo, pero el compromiso es con los emprendedores que se van a encargar de las obras", se desahoga. Para el vice-presidente del Cimi, lo que está en primer lugar en la obra es el interés económico. En cuanto el Gobierno destaca la dimensión y la capacidad de la Usina -la segunda más grande del país, con capacidad de generación de 11.233 MW-, activistas y pueblos indígenas revelan las consecuencias de la obra. De acurdo con Liebgott, la construcción de la Hidroeléctrica de Belo Monte va a causar muchos impactos ambientales, sociales e, incluso, culturales. Ello porque además de afectar a la biodiversidad local, va a comprometer áreas indígenas y de comunidades aledañas. Para él, las relaciones que tiene la gente entre sí y con el ambiente también van a ser afectadas. Movilizaciones La decisión del Ibama en conceder la licencia para la Usina de Belo Monte no fue bien recibida por muchos ambientalistas e indígenas de la región. Para demostrar la insatisfacción, varias manifestaciones en contra de la obra están previstas para realizarse en los próximos días. Además de la reunión de Don Erwin Kräutler con el presidente del Ibama marcada para mañana, el Comité Metropolitano del Movimiento Xingu Vivo por Siempre está organizando tres manifestaciones simultáneas. Las movilizaciones deben acontecer en el próximo jueves (4) frente a las sedes del Ibama de Santarém, Altamira y Belém (Pará, Brasil). Karol Assunção * Adital -
Traducción: Ricardo Zúniga Fuente: http://www.adital.com.br/site/noticia.asp?boletim=1&lang=ES&cod=44729 |