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(15-02-10) Madrid - EFE. El ministro brasileño de Relaciones Exteriores, Celso Amorim, se mostró convencido de que la Unión Europea (UE) y Mercosur pueden firmar un acuerdo, aunque no sea el definitivo, en la cumbre UE-Latinoamérica que se celebrará en mayo en Madrid.
 Reunión de los cancilleres Miguel Angel Moratinos (España) y Celso Amorim (Brasil) y la representante de Política Exterior de UE, Katherine Ashton. (Foto Efe) |
“Creo que sí podemos tener un acuerdo que pueda ser firmado, que no sea sencillamente una declaración política, con ocasión de la reunión de Madrid”, dijo Amorim, después de la reunión ministerial entre la UE y Brasil celebrada en la capital española. “Sí creo que es posible. No sé si será el acuerdo final”, precisó el jefe de la diplomacia brasileña, al subrayar que “hay una posibilidad muy concreta de avanzar en el acuerdo Mercosur-UE”. “Los últimos contactos han sido positivos”, agregó Amorim, para quien el “gran reto” pasa por lograr “un acuerdo que sea ambicioso”. El canciller brasileño compareció en rueda de prensa junto al jefe de la diplomacia española, Miguel Angel Moratinos, y la Alta Representante para la Política Exterior y de Seguridad Común de la Unión Europea, Katherine Ashton, con quienes se entrevistó para pasar revista a la agenda bilateral e internacional. El relanzamiento de las negociaciones para lograr un acuerdo comercial entre el bloque europeo y Brasil fue uno de los principales asuntos tratados. Las conversaciones para cerrar dicho acuerdo se estancaron en 2004 por discrepancias en algunas áreas, principalmente en la agrícola, aunque el Gobierno español, que ejerce la Presidencia de turno de la UE en el primer semestre de 2010, hace esfuerzos para impulsar de nuevo el proceso. Amorim admitió que “es una negociación quizás más compleja que otras que se han tenido con otros países latinoamericanos, porque los países de Mercosur también son grandes demandantes en agricultura, que es un tema delicado para la UE”. Además, esgrimió el canciller brasileño, los miembros del Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay, y Uruguay, con Venezuela en proceso de adhesión) “son también países relativamente de alto grado de industrialización, lo que pone también retos especiales”. “Pero los avances que ha habido en las conversaciones y la gran disposición política de la presidencia europea y de la presidencia de Mercosur por Argentina, nos dan la seguridad de que sí es posible avanzar”, concluyó el jefe de la diplomacia brasileña. Del lado europeo, Ashton se declaró “satisfecha con los progresos” de las negociaciones actuales, y recalcó que “la relación entre la UE y Brasil es una de las más importantes y dinámicas”. Como anfitrión de la reunión, Moratinos expresó su “gran satisfacción” ante “lo que va a ser una buena relación Mercosur-UE gracias al papel y al liderazgo que Brasil puede aportar”, y remarcó la “gran ambición” de la Presidencia española de la UE en “reforzar las relaciones” con América Latina y “actores globales”, como Brasil. Los ministros analizaron también la crisis en torno al programa nuclear de Irán, y Ashton reconoció que Brasil, “como poder global”, tiene un “papel clave” que desempeñar en la resolución del contencioso. Brasil y la República Islámica mantienen relaciones diplomáticas fluidas desde que, el pasado noviembre, el presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, visitara el país suramericano. Frente a la postura más dura de EEUU, partidario de eventuales sanciones, Amorim defendió la política del Gobierno brasileño en favor del diálogo como vía de resolución. |